La Vall d’Ebo
Vall de Ebo es una pequeña población agrícola de origen musulmán enclavada en una de las zonas más inaccesibles del interior de la Marina Alta. La riqueza orográfica hace que el Vall de Ebo sea uno de los pueblos preferidos para los amantes de los deportes de riesgo que pueden recorrer uno de los desfiladeros más intrincados de toda la Comunitat Valenciana.
Los primeros asentamientos de Vall d’Ebo datan del Paleolítico Superior (15.000 a. C) tal y como lo demuestran las pinturas rupestres de la "cueva del Reinós". No obstante, el municipio también cuenta con muestras de "Arte Levantino" en la cueva de las Torrudanes (1.800 aC). En lo que se refiera a su herencia Neolítica y de la Edad de Bronce, los datos históricos son escasos.
Con posterioridad a los asentamientos romanos de Cariola sólo se han encontrado restos de varias de las alquerías moras del valle (Benissa, Bisbilan, Beni, Benissuai, Cairoli y Serra). Tras el Tratado de Pozuelo en el año 1244 el valle y sus alquerías, que pertenecían al caudillo moro Al-Azraq, pasan a manos de Jaime II.
Tras la expulsión de los moriscos de 1609, el valle es repoblado por colonos procedentes de Mallorca, lo que explica los apellidos que actualmente conservan los habitantes: Mengual, Fraude, Llodrà, Mas, Masanet. Desde mediados del XVIII ya sólo se habla de tres alquerías: Benissuai, Villars y Sierra, aunque gradualmente desaparece Sierra. Al final, terminan uniéndose Benissuai y Villars en el actual núcleo urbano que comenzó a llamarse Valle de Ebo (o Evo) a finales del XVIII.











2012. Ceder Alicante.